Cómo subirle la tarifa a un cliente actual sin perderlo
Conseguir clientes nuevos con tarifa nueva es fácil; lo difícil es actualizar a los de siempre. Pero con inflación en pesos y un dólar que se mueve, una tarifa que no se toca es una tarifa que baja sola. Cómo hacerlo sin drama:
Cuándo
- Cada 6 a 12 meses como regla, o cuando tu tarifa quedó claramente abajo del rango de tu rubro y seniority.
- En un momento de valor demostrado: después de una entrega exitosa, no en medio de una crisis del proyecto.
- Con aviso: 30 días de anticipación es el estándar que cualquier cliente profesional entiende.
Cómo comunicarlo
Corto, sin pedir perdón y sin novela. Un mail que funciona:
"Hola [nombre]: a partir del [fecha, +30 días] mi tarifa pasa de X a Y. Los proyectos ya acordados los termino al valor actual. Cualquier duda la charlamos. ¡Gracias como siempre!"
- No justifiques de más. "Actualizo mis tarifas" es razón suficiente; la inflación y tu experiencia acumulada son evidentes.
- No abras negociación en el mismo mail. Si el cliente quiere negociar, que lo proponga él.
- Respetá lo pactado: lo ya presupuestado se termina al precio viejo. Eso te da autoridad para lo nuevo.
Si el cliente dice que no
Tenés tres salidas dignas: reducir alcance ("con este presupuesto, entra esto"), ofrecer un esquema de transición (mitad del aumento ahora, mitad en 60 días), o aceptar que ese cliente ya no paga tu nivel y programar su reemplazo. Lo que no conviene es absorber el "no" para siempre: un cliente que veta cada aumento está fijando tu sueldo sin ser tu empleador.
El truco preventivo
Dejá escrita la actualización desde el primer presupuesto: "tarifa válida por 6 meses" o "se actualiza semestralmente por [índice o dólar]". Cuando la suba está pactada de antemano, deja de ser una conversación incómoda y pasa a ser un trámite.