Cómo presupuestar un proyecto freelance (y no fundirte en el intento)
El presupuesto de proyecto es donde más plata pierden los freelancers, y casi nunca por cobrar barato la hora: se pierde por estimar mal las horas y por no ponerle límites al alcance. Un método simple:
1. Estimá las horas en serio
Descomponé el proyecto en tareas chicas (nada que lleve más de un día por ítem) y estimá cada una. Después sumá las horas que nadie presupuesta: reuniones, idas y vueltas de feedback, ajustes, deploy o entrega, y administración. En proyectos reales, ese "alrededor" suele ser un 20-30% extra del trabajo técnico.
2. Multiplicá por tu tarifa real
La que salió de calcular tu valor por hora con tus gastos y tu margen — no la que te gustaría ni la que le viste a otro. Si todavía no la tenés, empezá por ahí.
3. Sumá un margen de imprevistos
Entre 15% y 25% según cuán definido esté el proyecto. No es "por las dudas": es la probabilidad estadística de que algo se complique, que en software, diseño y contenidos es básicamente 1.
4. Poné el alcance por escrito
- Qué incluye (entregables concretos y cuántas rondas de revisión — dos es un buen estándar).
- Qué no incluye, con ejemplos. "Cambios de alcance se cotizan aparte" es la frase que te salva el proyecto.
- Plazos condicionados: el cronograma corre desde que el cliente entrega lo suyo (contenidos, accesos, aprobaciones).
5. Cobrá un adelanto
Entre el 30% y el 50% antes de empezar. No es desconfianza: es el filtro más efectivo contra clientes que no pagan, y compromete a las dos partes. El saldo, contra entrega o por hitos si el proyecto es largo.
6. En qué moneda cotizar
Con clientes del exterior, en dólares (u otra divisa dura) siempre. Con clientes locales en proyectos largos, cotizá en pesos con cláusula de ajuste o directamente en dólares al cambio del día de pago — con la inflación argentina, un precio fijo en pesos a 6 meses es un descuento que nadie te agradece.